
Desde las cárceles de Bolívar cauca e Ipiales tres hombres investigaban números telefónicos de pequeños comerciantes para extorsionarlos, mientras que sus compañeras María del Carmen Varona y Consuelo Micolta se dedicaban a cobrar las recompensas en los municipios de Puerto Tejada Y El Bordo. Las dos mujeres y los alias junior, pato y vaca, integraban la banda denominada “Los Niches” y deben pagar por los delitos de extorsión agravada y concierto para delinquir agravado. A cada microempresarios les cobraban por lo menos tres millones de pesos.



















