
No es válido el argumento de personas que dicen que las escuelas y colegios públicos del departamento tienen que cobrar algo, porque se necesitan recursos para embellecer las plantas físicas y adquirir elementos que se necesitan para la prestación del servicio educativo. Así se desprende de declaraciones entregadas a éste medio por funcionarios de la Secretaría de Educación del Departamento, quienes señalaron en tono enfático, que así la escuela o colegio se estén cayendo, los padres de familia no están obligados a pagar un solo peso para mantenimiento de plantas físicas u otras obras de infraestructura de la institución. Es más, el colegio San Antonio de Padua del municipio de Timbío fue obligado a devolver el dinero que captó de padres de familia por concepto de matrícula. Se trata de 11 mil pesos por alumno que, según las actuales directivas del colegio, habían sido aprobados por el Consejo directivo el año pasado.














