La administración del municipio de Timbío prohibió la comercialización en carnavales de talcos diferentes a los del expendio oficial. La medida fue adoptada en razón a que en años anteriores decenas de personas llegaron al hospital local afectadas visualmente por cal y otros productos químicos.
La junta del carnaval compró tres toneladas de talcos cuya comercialización será encargada a residentes en Timbío que serán seleccionados previa inscripción en la casa de la cultura. La bolsa de talcos valdrá $1.000 y las que las autoridades verifiquen no corresponden a las autorizadas serán decomisadas y solo serán devueltas a sus dueños culminadas las fiestas.
Tintas y carioca no tendrán restricciones.
Para organizar las actividades, también se decidió que la zona de comidas será habilitada en una calle especial y los vendedores tendrán que ser autorizados. Otras calles se habilitarán como parqueaderos con vigilantes designados por el municipio para garantizar la seguridad del turista.
En la actualidad se adelantan gestiones para que la empresa Transtimbio amplié los horarios de transporte.


















